Para esta semana os traigo una deliciosa mermelada de calabaza y naranja apta y perfecta para cualquier momento. La receta es original del libro de gina steer ``mermeladas y confituras``.
Es un placer el poder elaborar nuestras propias conservas caseras donde nos garantizamos el control total de la calidad de los ingredientes utilizados, así como la garantía de que no se han añadido colorantes o conservantes artificiales.
La mermelada es un mezcla de fruta y azúcar, que se cuecen juntos, ideal para untar sobre pan o galletas o para usarla en tartas, pasteles y otra diversidad de postres.Incluso son aptas muchas de ellas para quesos y algunas carnes. El elevado contenido en azúcar hace que la fruta se conserve e impide el desarrollo de bacterias.Por este motivo, las mermeladas con bajo porcentaje en azúcar se deben conservar en el frigorífico una vez abiertas y consumirse rápidamente.Aquellas con un alto contenido en azúcar pueden guardarse en un lugar fresco hasta 2 ó 3 meses, siempre que se cierren con una tapadera de rosca hermética.
Ingredientes y elaboración:Para unos 2,25 Kg
Pelamos el resto de las naranjas, picamos la pulpa de éstas y las agregamos a lo anterior junto con el zumo de limón, el jengibre rallado y las guindillas junto con el agua.
Lo llevamos a ebullición y entonces bajamos el fuego, tapamos la cazuela y dejamos que hierva durante 1 hora o hasta que todo esté muy blando.
Agregamos el azúcar y lo calentamos removiendo sin cesar, hasta que se haya disuelto por completo.Entonces dejamos hervir 15 min a fuego vivo o hasta que la mermela haya adquirido la consistencia deseada. Hay que tener en cuenta que cuando enfría endurece y no hay que pasarse con el tiempo de cocción porque si no el azúcar se carameliza dando un sabor a caramelo que no es el que corresponde a la mermelada y además esta debe quedar jugosa y manejable.
Retiramos la espuma de la superficie, si fuera necesario y dejamos que se enfríe unos 10 min. A continuación la envasamos en tarros de vidrio estirilizados calientes y los cubrimos con círculos de papel encerado.
Una vez fría del todo tapamos con las tapaderas, las etiquetamos y conservamos en un lugar fresco.
Para estirilizar los tarros en agua hirviendo ponemos tarros por un lado y tapaderas por otra y dejamos cocer durante 15 min.Sacamos y los colocamos boca abajo.
Esta es una mermelada que resulta ideal para acompañar platos de carne y queso. Se puede calentar un poco antes de servirla.
Es un placer el poder elaborar nuestras propias conservas caseras donde nos garantizamos el control total de la calidad de los ingredientes utilizados, así como la garantía de que no se han añadido colorantes o conservantes artificiales.
La mermelada es un mezcla de fruta y azúcar, que se cuecen juntos, ideal para untar sobre pan o galletas o para usarla en tartas, pasteles y otra diversidad de postres.Incluso son aptas muchas de ellas para quesos y algunas carnes. El elevado contenido en azúcar hace que la fruta se conserve e impide el desarrollo de bacterias.Por este motivo, las mermeladas con bajo porcentaje en azúcar se deben conservar en el frigorífico una vez abiertas y consumirse rápidamente.Aquellas con un alto contenido en azúcar pueden guardarse en un lugar fresco hasta 2 ó 3 meses, siempre que se cierren con una tapadera de rosca hermética.
Ingredientes y elaboración:Para unos 2,25 Kg
- 900 gr de calabaza ( peso sin cáscara ni semillas) troceada
- 6 naranjas sanguinas bien lavadas ( si no las encontrais pues naranjas normales)
- 150 ml de jugo de limón recién exprimido
- 1 trozo pequeño de jengibre pelado y rallado
- 2 ajíes picantes o chiles verdes sin semillas y aros muy finos
- 1,2 l de agua
- 1,25 de azúcar
Pelamos el resto de las naranjas, picamos la pulpa de éstas y las agregamos a lo anterior junto con el zumo de limón, el jengibre rallado y las guindillas junto con el agua.
Lo llevamos a ebullición y entonces bajamos el fuego, tapamos la cazuela y dejamos que hierva durante 1 hora o hasta que todo esté muy blando.
Agregamos el azúcar y lo calentamos removiendo sin cesar, hasta que se haya disuelto por completo.Entonces dejamos hervir 15 min a fuego vivo o hasta que la mermela haya adquirido la consistencia deseada. Hay que tener en cuenta que cuando enfría endurece y no hay que pasarse con el tiempo de cocción porque si no el azúcar se carameliza dando un sabor a caramelo que no es el que corresponde a la mermelada y además esta debe quedar jugosa y manejable.
Retiramos la espuma de la superficie, si fuera necesario y dejamos que se enfríe unos 10 min. A continuación la envasamos en tarros de vidrio estirilizados calientes y los cubrimos con círculos de papel encerado.
Una vez fría del todo tapamos con las tapaderas, las etiquetamos y conservamos en un lugar fresco.
Para estirilizar los tarros en agua hirviendo ponemos tarros por un lado y tapaderas por otra y dejamos cocer durante 15 min.Sacamos y los colocamos boca abajo.
Esta es una mermelada que resulta ideal para acompañar platos de carne y queso. Se puede calentar un poco antes de servirla.